Lo bueno de escribir para una
misma, es que puedes hacerlo cómo, cuándo y dónde te dé la gana… sin dar
explicaciones, sin pararte a pensar a si este o aquel le gustará o no, o pensará
esto o lo de más allá. Posiblemente esta sea la única entrada de este verano, mis neuronas se atrofian con el calor, doy
para poco o para casi nada. No, no me gusta el verano, he repetido hasta la
saciedad ser hija de otoños, de mantas en el sofá y tazas de té bien caliente…
Lo bueno de no ser de mente cerrada o de gustos cerrados, es que igual me trago una peli moñas, así tipo comedia romántica, que una de dibujos animados que otra de pensar y comerme el coco. Me pasa menos en otros campos, pero… Una de las cosas que más disfruto desde que estoy sola es que me puedo dedicar a hacer lo que me da la gana y a ver lo que me da la gana, sin que haya una mosca cojonera por detrás diciéndome que por qué escucho, leo o veo eso… Estar sola me ha hecho conocerme y conocer, es algo que necesitaba y, aunque lo he sabido siempre, quizás necesité madurar para no sólo reivindicarlo, sino para actuar en consecuencia. Yo decidí estar sola, yo quería estar sola y aunque eso desestabilizó mi “acomodada” vida, aposté por mí y aunque a ratos, muy estúpidos ratos, pienso que quizá hubiese sido mejor continuar con esa vida impuesta por el modelo convencional, al final sé que hice lo correcto, que mejor es contar euros y hacer el pino para llegar a fin de mes, que ser un ser enjaulado infeliz y haciendo infeliz. Hay muchos que prefieren lo otro, yo no. Hay muchos que, a día de hoy, me siguen diciendo que porque dejé a esa persona, que era bueno, amable y me quería, es algo que nunca he negado, pero por eso mismo se merecía alguien que lo quisiera por encima de todo y yo, yo me merecía poder ser yo… y sí, espero también que algún día quieran a ese yo que soy. Sé que la mayor parte de la culpa siempre ha sido mía, fui yo la que quiso cambiarse, en la mayoría de los casos, y no, soy lo que soy y como soy y puede que algún día encuentre a alguien así de “raro”, mientras tanto seguiré sola, he aprendido a estar sola y disfruto estando sola. No volveré a intentar cambiarme. Nunca más.
Lo bueno de no ser de mente cerrada o de gustos cerrados, es que igual me trago una peli moñas, así tipo comedia romántica, que una de dibujos animados que otra de pensar y comerme el coco. Me pasa menos en otros campos, pero… Una de las cosas que más disfruto desde que estoy sola es que me puedo dedicar a hacer lo que me da la gana y a ver lo que me da la gana, sin que haya una mosca cojonera por detrás diciéndome que por qué escucho, leo o veo eso… Estar sola me ha hecho conocerme y conocer, es algo que necesitaba y, aunque lo he sabido siempre, quizás necesité madurar para no sólo reivindicarlo, sino para actuar en consecuencia. Yo decidí estar sola, yo quería estar sola y aunque eso desestabilizó mi “acomodada” vida, aposté por mí y aunque a ratos, muy estúpidos ratos, pienso que quizá hubiese sido mejor continuar con esa vida impuesta por el modelo convencional, al final sé que hice lo correcto, que mejor es contar euros y hacer el pino para llegar a fin de mes, que ser un ser enjaulado infeliz y haciendo infeliz. Hay muchos que prefieren lo otro, yo no. Hay muchos que, a día de hoy, me siguen diciendo que porque dejé a esa persona, que era bueno, amable y me quería, es algo que nunca he negado, pero por eso mismo se merecía alguien que lo quisiera por encima de todo y yo, yo me merecía poder ser yo… y sí, espero también que algún día quieran a ese yo que soy. Sé que la mayor parte de la culpa siempre ha sido mía, fui yo la que quiso cambiarse, en la mayoría de los casos, y no, soy lo que soy y como soy y puede que algún día encuentre a alguien así de “raro”, mientras tanto seguiré sola, he aprendido a estar sola y disfruto estando sola. No volveré a intentar cambiarme. Nunca más.
Y bueno, como he dicho, veo muchas películas,
muchas series, leo libros, escribo y siempre suele sonar música en casa… Eso
soy yo, es lo que me gusta. Y eso, veo pelis de todo tipo, pero obvio que
algunas me marcan más que otras y pasan a formar parte de mi videoteca (aún
pequeña, pero va creciendo). Una de ellas es El cielo sobre Berlín, hace poco
también me hice con la novela gráfica, que es una pasada. Esa película forma
parte de mi top 3, fuera de los clásicos (vamos de las que si hicieron ya conmigo
en el mundo, más o menos xD) y las de adolescente/joven... La primera es Grandes
Esperanzas… la segunda Antes del Amanecer y esta, pues eso, la tercera… Obvio
que quizás por mi circunstancia me sienta así un poco identificada con la protagonista,
en este momento de mi vida más que nunca, más que cuando la vi por primera o
segunda, x vez… Es eso, la vida, las vivencias, la experiencia, el conjunto del
todo, es lo que te va haciendo, forjando, cambiando… En algunas cosas para
bien, en otras… Cierto que la película refleja muchísimas otras cosas, pero en
este momento es eso, me siento como ella… Cuando habla (en off/de pensamiento)
siento que de alguna u otra manera yo me he contado eso a mí misma y bueno, después
está la parte boba, que espera que al igual que ella, algún día pueda soltar
ese discurso final… Supongo que todo llega para el que sabe esperar…sino
desespera antes. Bueno, si después de seis años se supone que en mes y medio
volveré a trabajar, por qué no creer que ese ser extraño, como yo, existe para
mí… cosas más raras se han visto ;).



