22 de mayo de 2019

El secreto...





Cada tarde repetía el mismo ritual; abría la cancela, atravesaba el camino, empujaba la puerta, bajaba los escalones, suspiraba y se sentaba junto a ella.  Muchas veces no sabía por dónde empezar a contarle todo lo acontecido en su día, se le hacía difícil explicarle ciertas cosas, pero no le importaba, al final las palabras terminaban por salir, aunque fuesen en forma de recuerdo.

—No sé si te acuerdas del fin de semana que pasamos con tus primos en Conil. Recuerdo lo bien que te quedaba aquel pareo de flores y mira que tú nunca fuiste muy amante de los estampados, pero lo cierto es que te sentaban de maravilla. Bueno, lo que te decía, ese día estaba molesta, mi jefe se había empeñado en que fuese yo la que presentase el escrito pendiente ese lunes, pero por más que le dije que tenía planes no hubo forma, al final vosotros bajasteis al chiringuito y yo me quedé trabajando en el apartamento. Nunca te lo dije, pero os vi, no sé porque te confieso esto ahora, pero es algo que me ha machacado durante años. A eso de las doce decidí cortar y bajé hasta el paseo para ver si os encontraba. Tú te habías dejado el móvil y las chicas no contestaban, así que me dediqué a dar vueltas por los alrededores del chiringuito, y al no localizaros entré.

Oyó un ruido en el exterior que hizo que se sobresaltara, debía ser en jardinero, Miguel era un buen hombre, a veces también se pasaba un rato de charla con él, le gustaba oír sus historias, de cómo a su abuelo no lograron cogerlo durante la dictadura y de cómo se había pasado más de 30 años viviendo en una cabaña en las montañas, junto a otros cuatro compañeros, a los que sus mujeres, por turnos, les llevaban comida cada seis días, comida que apena les daba para dos.“Ellos lograron escapar, pero sabe Alicia, siempre vivieron como si no lo hubiesen hecho”. Ella asentía, le apretaba el hombro para calmarlo y se despedía de él. Aquella tarde no subió, no era el momento, tenía que terminar de soltar la retahíla que tenía programada. Además, después había quedado con Sergio, su chico, y aún tenía que arreglarse... 


—A ver, María, yo no es que quiera remover mierda ahora, sé que debo olvidarlo, que todo aquello lo vi sin querer, porque no, ni tú ni yo queríamos que pasase, vamos tú más bien pensaste que no lo vería, pero lo hice. Nos conocemos desde niñas, siempre has sido igual, no es algo que pueda reprocharte, pero aquella noche fue distinto. La verdad es que no sé cómo me pude contener cuando llegaste al apartamento, eran cerca de las seis de la mañana y tu cara bien podría haber servido para un desfile de zombis. No lo entendí, supongo que era por el sueño acumulado, pero me faltaron las fuerzas para cruzarte la cara. Te libraste por muy poco.


Pasaban diez minutos de la hora acordada y Sergio empezaba a impacientarse, no entendía la manía de su chica de ir a hablar con María, cada día, como si fuese a servir de algo. Miraba a un lado y a otro esperando verla aparecer, bien podría andar los metros que los separaba, pero no le apetecía, permanecería allí, junto a la puerta de la Capilla. El aire olía a una extraña mezcla de flores, a tierra mojada. Al menos la paz lo envolvía todo. Lo jodido es que estaba a punto de anochecer y empezaba a refrescar. Sacó el móvil y le hizo una perdida a Alicia.


—Lo más curioso de todo sabes qué es, que tú de pequeñas siempre me zurrabas a mí, te daba igual quién estuviese delante. Recuerdo con nitidez una tarde, en la plazoleta, que sin venir a cuento tu mano impactó sobre mi brazo, así por las buenas. Cuando te pedí explicaciones te limitaste a encogerte de hombros y reírte. En el fondo no sé cómo te he soportado muchas cosas, quizás por la costumbre o porque de alguna forma te quiero. Espera, déjame terminar, es que de verdad, siempre has sido una puñetera egoísta, ni siquiera cuando tuviste la certeza de que el informe médico era definitivo fuiste capaz de contar la verdad. Me mentiste. ¡Maldita sea! María, me dijiste que todo estaba bien. Pero bueno, ya que más da, a lo que yo he venido hoy es a contarte que te vi, que aquella noche te vi y es algo que a pesar de todo no puedo perdonarte, a pesar de lo pasado esa espina está ahí, bien clavada. María, ¿cómo pudiste? ¿Cómo? Y, ¿por qué? A ver, es que por más que he intentado hallar la explicación…


Sergio fumaba un cigarro tras otro, apretaba los puños, bufaba. Miguel se acercó a él con el gesto preocupado.
—¿La señorita Alicia está por aquí?
—Eso me dijo.
—Ahh, yo es que no la vi, pensé que hoy igual no vino. Yo ya terminé por hoy, si le apetece un café, hay un bar ahí, justo en la esquina.
No gracias Miguel, supongo que estará al caer. Igual mañana me mudo aquí, porque con este frío que estoy pasando— El jardinero sonrió extraño y se despidió de él. Sergio volvió a hacerle otra llamada perdida a su chica.


—Menuda hija de puta eres, en serio, jamás te perdonaré todo aquello… No tienes ni idea del daño que me hiciste, de las ganas que me dieron de cometer una locura, contra ti, contra mí, contra el mundo. Pero mira, la vida te la devolvió, siento decirte que mereces estar dónde estás, ahí, pudriéndote en este puto cementerio, en este puto mausoleo que tus padres te construyeron. A ti, solo para ti, para la buena de María, qué  engañados los has tenido siempre a todos, a tus padres, a tu familia y a mí, decías ser mi mejor amiga. Amiga, esa palabra a ti se te quedaba grande, tú nunca quisiste a nadie, más que a ti misma. Cobarde, eres una puta cobarde, así, muerta como estás, crees tener el derecho a que te lloremos, yo no voy a llorarte, ¡te enteras! Yo no voy a hacerlo, porque te vi…


María abrió un ojo, después el otro, movió con cuidado la mano, notaba un extraño hormigueo.
—¿Dónde coño estoy? —se preguntó al notar que apenas podía mover nada más. Oyó la voz de Alicia, su tono de reproche, sus insultos. Entonces fue consciente de que estaba encerrada en un ataúd. Joder, no era un sueño, había muerto de verdad. Comenzó a golpear con fuerza, a gritar desesperada.
—¡Ábreme! ¡Joder! ¡Sácame de aquí! —había resucitado, pero como hacérselo saber a Alicia.


—Es que incluso ahora me parece oírte, quejándote, dando órdenes, tengo tu insoportable voz de niña tonta metida en mis oídos. Púdrete, púdrete de una vez ahí dentro, deja de meterte en mis sueños, en mi vida… Te vi, María, te vi y es algo que nunca podré superar… Deja de gritar joder, no puedes estar viva, deja de hacer ese ruido, deja de dar golpes ¡MUÉRETE DE UNA VEZ! Y déjanos vivir…


Sergio irrumpió en el mausoleo y se encontró a Alicia, gritando cual posesa, tratando de descorrer la piedra del nicho. Tras la misma se oían otros gritos. No entendía nada de lo que allí sucedía, pero al agudizar el oído, no tuvo dudas, era la voz de María, la que parecía venir desde allí. Sin dudarlo se dispuso a ayudar a su chica.   Abrieron la caja y se encontraron a María vivita y coleando, medio asfixiada y con una leve cianosis. Alicia bufó, levantó la mano y le estampó a su amiga un puñetazo en la cara. La nariz de María, inmediatamente,  comenzó a sangrar

—¡Hija de puta! Te vi.




Objetivo 9: Utiliza un cementerio como escenario para un relato.

Objetos 6 y 34: Un informe médico y una resurrección.

Este relato participa en el #OrigiReto2019 creado por @Musajue pincha aquí @Stiby2 pincha aquí





11 comentarios:

  1. Hola nena!:
    Ostras qué chulo. Empieza así flojito y termina con un puñetazo (supongo que merecido xD). Has separado muy bien las dos partes, la de Sergio y la de Alicia, para juntarlas al final.
    Me ha gustado mucho el final, no me lo esperaba para nada. Y creo que no es lo que estás acostumbrada a escribir, así que enhorabuena :)
    Muchos besos cielo :)

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    1. Ainsss si se nota que algo me conoces jejeje... A ver, escribir cosas así, bueno, lo hago, poco, pero lo hago... Pero te confieso que esto se ha escrito a ratos y a escondidas en el despacho, que por eso Kam se ha vuelto loca al corregirlo, porque claro yo escribía, guardaba a lo loco para que no me viese el jefe y... En fin... El final, te diré que fue el mismo día que me comunicaron que curraba a doble turno el jueves y el viernes y era martes... Y como extra el miércoles de feria, que su suponía que no curraba en toda la semana, pues eso, inesperado hasta para mí jajajajaja. Sabía lo que quería escribir y tenía claro el no dejar claro lo que vio... Lo de la hostia... Eso fue ira contenida jajaja. En fin... Gracias mi niña, espero pronto recuperar mi vida y nuestros mails. Mil besos.

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    2. Me suena lo de escribir en el trabajo xDD eso sí, guárdalo todo que nunca se sabe, a mí me gustaría recuperar cosas pero claro, las tenía que borrar.
      Lo dicho, mantiene la intriga hasta el final sin desvelar nada y eso me ha gustado mucho. Entonces sí, hostia merecida xDD
      Ya vamos hablando,
      muchos besos :)

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  2. ¡Holis!

    Pues yo este relato ya lo había leído, jijij, y como te dije me moló bastante, también es un poco diferente a lo habitual y bastante alocado, así que ¡genial!

    Un besazo, guapa

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    1. Lo habías leído y eso?? Jijiji... No todo en mi vida son moñadas xD. Gracias nenita, besitos.

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  3. Nata, muy chulo. Solo una cosa ¡QUÉ VIO POR DIOX, QUÉ VIO! Qué pasó para que le meta tal puñetazo na más resucitar xDDDD

    Me ha gustado, me ha tenido atenta todo el rato ^o^

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    1. Gracias Neswi de mi corazón !! Léete otro que tengo por el blog que se llama Maldita dulzura... Lo que le dijo ella es lo que esta vio... Besitos.

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  4. ¡Hola!
    Anda que dejarme así, ¿pero que la vio hacer?, espero que nos des una segunda parte, porque lo he leído dos veces y no encuentro la respuesta. Esos reproches me traen recuerdos. Me ha gustado mucho, lo he sentido y vivido. Creo que es lo importante de una historia, un cuento, un relato. Vivirlo

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  5. Muy buenas!! Me ha gustado muchísimo este relato aunque tengo que decir que desde la primera aparición del diálogo y al ser tan larga la intervención supe que estaba hablando con una tumba. Pero eso no le ha quitado interés al relato en sí y el final es maravilloso. Te ha quedado genial. ¡Enhorabuena!

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  6. Genial, original, directo y me encanta ese monologo que tiene la protagonista de frustración contenido y de soltarle todo lo que no se había atrevido a decirle xD realmente la resurección y la reaccion posterior es un punto xD la verdad, no me queda claro si fui yo la que no entendió lo que vio, o que simplemente no importa jajaja pero ha sido un relato muy fresco, ciertamente inesperado y muy fluido, me ha gustado, enhorabuena ^^

    .KATTY.

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  7. Me gusta mucho el ritmo del relato, sobre todo la parte de Alicia. Está muy bien conseguido cómo se va calentando, hasta tal punto que cuando su amiga resucita, en vez de flipar en colores, le arrea un puñetazo.

    La separación de los dos personajes principales es también muy curiosa. Lo sosegada de la parte de Sergio con la creciente de Alicia.

    Enhorabuena.

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