Tenía
las manos resecas víctimas del hidrogel, llevaba días lidiando con algo
parecido a un barillo que se había instalado en su barbilla, seguramente
producto del tiempo que pasaba con la mascarilla puesta, en su frente brillaba,
según la luz, un destello fruto del
desgaste del tinte y sus ojos, esos, de alguna forma reflejaban lo que
desde hacia veinte días arrugaba su alma. Seguía sin entender, sin digerir, por
mucho que le dijesen ella no lograba encontrar el por qué, estaba claro que
esta vida no era justa y le asqueaba ese estúpido consuelo del lugar mejor que
vendían como panacea. Un lugar mejor, los cojones. Para morirse solo hace falta
estar vivo, así de simple, de sencillo, de un minuto a otro pasar de estar a no
estar… Y ya no estaba… Su voz se había ido diluyendo, los primeros días la
acompañaba a cada rato, al igual que su sonrisa, su dulzura… Tú eres de las que
tiene un duro y das dos… Y ella se reía porque sabía que, en su caso, daría
cuatro; ella siempre estaría en desventaja.
Todo
ahora era raro, ni sus manos agrietadas ni el llevar mascarilla, no, el virus,
la pandemia, el confinamiento, nada de eso la haría decir que ese año había
sido nefasto, egoístamente hablando lo único jodido de ese año, lo único que jamás
olvidaría y lo marcaría sería su marcha, porque ese doce de septiembre fue
cuando sintió que todo perdía el sentido. Se podría decir que para ella era una pérdida “menor”,
que no afectaba de lleno, ni pleno, a su vida, ella seguiría con sus cosas, su
trabajo, su piso nuevo, sus gatos… Ella seguía ahí, pero cómo, por cuánto
tiempo… Con qué sentido y misión. Y no podía evitar sentir que de alguna forma
todo tendría más sentido o hubiese sido más justo o equilibrado o vete a saber qué,
si le hubiese tocado a ella, todo sería más sencillo, menos cruel…
Llevaba
días dándole vueltas a la cabeza, replanteándose cada decisión tomada, cada
fallo cometido, cada oportunidad perdida… Durante los días de encierro ella fue
feliz, desde que cambió de casa se sentía así, había logrado quererse,
encontrarse, ser lo más parecido a lo que siempre quiso ser, perdido miedos…
Ahora todo estaba difuso, carente de sentido y realidad. Y en un ataque de
filosofía barata su cabeza mantenía una constante disputa con su corazón y su
razón. Creemos tener tiempo y no, estaba claro que el tiempo es efímero, la
juventud no siempre es sinónimo del mismo. No, nosotros no disponemos de
tiempo, el dispone de nosotros y aún así nos empeñamos en perderlo y en creer
que… Mejor mañana. Ocultamos, engañamos
y postergamos sin darnos cuenta de que ese refrán existe por algo y que no, no
debemos dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. Ella, claro ejemplo de la procrastinación,
vivía, o presumía vivir, por encima del bien y del mal, con su pose de pasota y
de no sentir ni querer hacerlo. Lo cierto es que se engañaba y no era capaz de
reconocerlo, se conformaba, tan simple y llano como eso, se había acostumbrado
a vivir con lo fácil, con un trabajo que no le llenaba, con un continuo rechazo
a sus virtudes, con una soledad que amaba pero que deseaba compartir. Sí, era feliz, lo era, era ella, sí lo era,
pero también sabía que de irse su tiempo…
Ella, la cobarde seguía aquí, quizá esa era la tarea, aprender a ser valiente…
Como la recordaba, como fue, como de alguna forma seguiría siendo y a ella le
constaba que era así, porque sí, porque luchó, lo hizo y tuvo la vida que
siempre quiso, al menos la más parecida, ella aprovechó su tiempo y no se
conformó, pero el tiempo se empeñó en escaparse de su historia demasiado
pronto, pero fue Feliiiizzzz!!!!!( como su estado del wass decía).
No,
a ella no le gusta llamarse cobarde, se engaña y se dice valiente a toro pasado…
Ella siempre va a quitarle importancia a todo y a conformarse, es más fácil
vivir así, de esa forma ha llegado a ser feliz, pero sabe que le falta algo,
que de alguna manera se hace vieja por momentos y que añora cosas que dice no
querer. Es más sencillo bromear y quitar hierro, ese es su escudo y su coraza.
Ahora es consciente de que se miente, de que por mucho que diga no, hay un sí
latente en su interior, pero le falta valor, aún se queda al filo del abismo, a
un paso de andar el camino de baldosas amarillas, en el fondo se pierde en la
ruta que marca el camino a Oz y se escuda en tiempos de segundas estrellas a la
derecha.
El
primer día desayunaron en la cama e hicieron tiempo hasta las 12, cuando
decidieron levantarse.
Él
se había presentado en su puerta, sin avisar, la noche antes. Una maleta, una
mochila con libros, la guitarra y la cámara de fotos colgada al cuello. Si
hemos de estar en cuarentena quiero que sea contigo, le había dicho. Ella, en
su infinita estupidez, se quedó sin palabras, incapaz de reaccionar. Antes de ese
momento los separaban 120 kilómetros y era ahí cuando ella tenía siempre la
frase exacta que decirle, la conversación necesaria, la palabra precisa, que
decía aquella canción. Ahora estaba detrás de la reja y no, su mente no era
capaz de conjugar un verbo ni construir una frase. Tuvo que ser él el que le
pidiese que abriese la jaula en la que ahora ella parecía estar metida.Una hora después ella seguía dándole vueltas
a la cabeza, tendría que haberle dicho algo, abrir la puerta, tirarse a sus
brazos, pero no, no fue eso lo que dijo ni lo que hizo, simplemente dio la
vuelta de llave, lo ayudó entrar, apartó al gato y …
Piensas
que el mundo se acaba, por eso estás aquí. Le dijo medio incrédula, medio en
tono de reproche, una vez cerró la puerta tras de sí. El ignoró sus palabras,
lo mejor que pudo hacer, aunque no se lo hubiese dicho nunca, sabía que ella
siempre estaba a la defensiva, en el fondo no podía acusarla, en el fondo él
tenía parte de culpa y en el fondo también le daba igual, porque contaban con
aquellos días para poner en orden el desorden, para equilibrar lo desequilibrado,
para decirse de una puta vez todo aquello que antes no se habían dicho. Porque
no, el mundo no se iba a acabar, ni después de aquello los hijos de puta iban a
dejar de serlo, no, después de aquello la humanidad seguiría siendo igual de
inhumana, no, él para nada era de la teoría de los que pensaban que todo
aquello haría de la gente una bella persona. Una vez todo pasase, una vez ese
virus se “largara” todo volvería a ser igual. Es más, incluso peor, mucha gente
quedaría afectada psicológicamente, muchos no volverían a encontrar trabajo,
los fachas seguirían siendo fachas y los de izquierda a esos… A esos les tocaba
ser los culpables de todo… Cuñaos, viejas del visillo, youtubers oportunistas,
seres recién especializados en epidemiologia, miedo le daba esa avalancha de entendidos
plagando las redes sociales y los grupos de whatsapp de mensajes sin sentido,
alarmistas y carentes de base científica o jurídica…
Todo
daba igual si estaba allí con ella, daba lo mismo que llevasen dos años
juagando al gato y al ratón, daba igual, tenía que darle igual. El mundo no
cambiaría, pero al menos tenían la oportunidad de cambiarse ellos.
No
me extraña que te enamorases de este piso, le dijo mientras su vista se iba
clavando en cada uno de los rincones de la estancia. Ella volvía a no decir
nada, se limitó a coger un par de cervezas de la nevera. En su cabeza iba
recomponiendo sus escasas conversaciones, en qué momento ella le contó eso,
puede que sí, que en alguno de sus encuentros ella mostrase efusividad o
felicidad, pero enamoramiento, no eso no, a él no le había hablado de eso.
Cierto era también que los últimos meses estaban algo borrosos, el pasado año
había sido crudo de más, jodido de más, tenía nebulosas, días indeterminados,
conversaciones licuadas, a medias, respuestas sin sentido, ataques de ansiedad,
insomnio, despertares prematuros… No, ese año fue un quedarse sin aire, un cúmulo
de desastres, de desilusiones… Pero entonces llegó la venta y llegó el
enamoramiento… Y al fin, tras nueve años, estaba donde quería estar, libre y
liberada, volviendo a reconocerse en el espejo y buscando en lo profundo para
sacar de una vez por todas a esa mujer que siempre quiso ser, que siempre supo
ser y que el miedo había enterrado.
Él estaba
ahí, es su guarida, ese lugar donde al fin encontraba un nido confortable y
vacio de recuerdos y fantasmas. Ella, no sabía muy bien cómo actuar, como
terminar de quitarse la coraza, sí, se había perdido el miedo, sí, empezaba a
ser ella, pero había una parte que por mucho que quisiera no había logrado
recuperar. Hubo un tiempo, años atrás, en la que ella era distinta, mucho, una
chica a la que le gustaba abrazar, achuchar, apapachar, ella fue una persona
cariñosa, en el fondo no sabía cuando paso a ser ese cactus, que muy
probablemente usaría ese virus que pululaba en el ambiente como excusa para no
demostrar nada, para impedir dar dos besos o dar una caricia… Quizá llevaba
demasiados años sola, quizá la habían jodido demasiado… Vete a saber… Lo cierto
es que era una parte que no había recuperado y que, siendo sincera, echaba de
menos… Y a él, con él siempre trato de estar a la defensiva, de regalarle las
menos sonrisas posibles y de disimular, de poner cara de ni te acerques, porque
en el fondo sabía que él, sin querer, la dañaba, porque seguía sin poder evitar
pensar lo que siempre sintió el día en que lo conoció, cuando era un perfecto
desconocido que su corazón tuvo la osadía de querer reconocer, de querer creer
y querer….
Y
bueno, hace un año o así, ella inventó una cita, hoy reinventa e inventa una
historia que pudo pasar y no pasó, porque el confinamiento pasó, aunque no sabe
si volverá, porque esos días los pasó sola y, a pesar de todo, fue feliz e incluso
añora muchos momentos, muchos días,porque es eso, ella hoy es feliz, porque aquellos días le sirvieron para
terminar de encontrar la paz, para saber lo que quería para su vida, para tomar
la opción de no volver a tratar de cambiar lo que no podía y aceptar las cosas
tal como viniesen, a ocuparse y no preocuparse, a ponerse guapa para ella, a
quererse a ELLA… Y lo había logrado, ella lo sabía, quizá los demás no, pero
con saberlo ella lo demás sobraba, pero también sabía que seguía echando de
menos a una de esas mujeres que en ella habitaban, a la valiente en el amor, a
la que regalaba abrazos y caricias, quería recuperarla y estaba siendo sincera…
Y soñaba con volver a querer, con volver a enamorarse, porque ella ya se
quería, porque ella ya estaba enamorada de cuatro paredes, porque había logrado
dejar aquella maleta en el andén, porque sí, al fin estaba en SU TREN, pero
deseaba encontrar a ese otro pasajero con el que sentarse sin distancias de
seguridad y sí, podría haber sido él, pero… Estaba claro que solo compartían gustos,
más de lo que él era consciente, ella sí, porque su gen cotilla seguía
presente, pero no sentimientos y bueno, era eso, en esos días confinada había
aprendido a dejar al corazón libre y a su cabeza centrada, a que él no afectase
y a aceptar que su corazón se equivocó, aunque su amor fuese verdad… Seguiría
recorriendo vagones, parando en estaciones, tarde o temprano esa mujer que ella
fue regresaría y tarde o temprano ese amor le cedería el asiento contiguo…
Hoy
voy a escribir algo personal, muchos dirán, a pero no todo lo que escribes es
personal, porque… OHH, sorpresa!!! En la mayoría de mis escritos hay una carga importante
de lo que soy o fui… Pero poco me conocen los que se piensan que en todo lo que
dejo en mis palabras soy realmente yo, que en la mayoría, para bien o mal, me
baso en hechos reales, pues sí, pero… Pero es eso, lo que hoy dejo aquí dicho y
escritoes distinto… He perdido el
miedo, vamos, para ser exactos me he perdido el miedo y… JODER, no me voy explayar,
porque demasiado estoy diciendo, pero saber que duermo con una caja de
pastillas a mi lado y no me da miedo… Sí, necesito pastillas para dormir, pero
no para no soñar, no vivir, no… Sí, la nueva normalidad me supera, para una
rarita como yo, supera, me cuesta volver a un bar, a una tienda, reunirme con
gente, ver el pasotismo del despacho, sí, en ese aspecto pues… Pero es que ya
no me tengo miedo a mí ni a mi cabeza, ni miro al pasado ni me da ansiedad el
futuro y joder, han sido años, he pasado 9 años que… Pero que vale que el 2020
es eso, el loco año 2020 y no los locos años 20, pero…
Este
tiempo en casa me ha ayudado a conocerme lo que me faltaba, a disfrutar de mí,
de mi espacio, de mí ser, de mis gustos y disgustos… Ahora en esta nueva
normalidad no me termino de hallar, pero si me encuentro con esa Natalia que tanto
necesitaba…
Han
sido días duros, ahora es cierto que necesito de química para dormir y no
despertar antes que los gallos, pero de alguna forma todo me es “ajeno”… No me
tengo miedo, ninguno, ya sé que no voy a hacer ninguna estupidez, que no habrá
nubes negras que… Y se siente raro, es raro tener esta sensación en mitad de
una crisis, pero esa es la vida, yo he vivido nueve años en una extraña pandemia
personal y tardé mucho en encontrar mi
vacuna y…
Soy
feliz, jodery es que lo soy y se me hace
raro, mucho, me siento como un recién nacido descubriendo el mundo, porque
había olvidado esa sensación, era como si… Pero ahora es así, será que de tanto
ver mi reflejo en el espejo durante estos meses me ha pasado algo así como a Narciso
y…
Sé
que tengo que volver a acostumbrarme a esta nueva normalidad, que ahora hay
otros miedos, pero es que no me da miedo y estoy dispuesta a hacerlo, porque es
eso, vencí mi mayor miedo… Mi mayor miedo era yo misma, solo yo…
Poco
a poco veré los rescoldos del pasado, que me llevó a ese miedo o no, es que ya
da igual. Lo que me importa es el AHORA, como dijo el poeta y el futuro, pues…
MI VIDA ES AHORA Y LA VIDA ES ESTO… Mis tardes de junio, mi tiempo aprovechado,
el “no mirar el reloj” , el no buscar aparcamiento… Encontré la llave y se
reducen a 51 metros y un patio, tanto en tan poco, pero es que aunque nunca me
dieron miedo los fantasmas aquí no los hay…
Ya
no hay miedo, ya no me doy miedo… Tenía 11 años la primera vez que… En nada
cumplo 42 y sólo sé que QUIERO VIVIR… Y
ahí está todo…
Hace
casi dos años que llegué a este lugar, ni confirmo ni desmiento que esto sea el
cielo, es un lugar que mola muy mucho, eso sí… El día que seguí la luz y
aterricé en este sitio pues fue así como raro, la verdad, aún tenía el
sentimiento de echar de menos, la tristeza de haber dejado a los míos… En un
principio anduve días como perdida, pero con el tiempo todo eso se pasa, dejas
como de sentir, algo raro, como si vivieses en una tajada guay permanente…Y entonces
comencé a descubrir rincones, lugares,
vamos que aquí también hay bares, cerveza y tapitas ricas… Y lo mejor, como ya
estás en otra fase pues, no hay resacas, ni borracheras ni nada de eso que
hacía que te arrepintieses de darle a tu cuerpo alegría Macarena. Esto es primo
hermano a lo de allí pero sin peligros, vamos que a veces pienso que el autobús
pudo pillarme antes… Además yo cuento aun con más ventaja, tengo a mi lado a la
mejor de las compañías, a Clío, sí, la mosca se vino conmigo. Su vida en la tierra
se hubiese reducido a días, pero ella fue lista y se pegó a mí y de esa forma
logró la eternidad. Juntas seguimos cantando, bailando y riendo, ya os digo,
nos hemos adaptado bien,son casi dos
años los que llevamos aquí. Y la verdad es que, es eso, salvo casos que nos chocan, porque siempre hay
muertes que, en fin… Guerras, hambre… Al llegar aquí todo es distinto, aquí
todo es como si viviésemos en una viñeta de Mr. Wonderful, pero menos cursi. Los
que por aquí pululamos no nos hacemos “ni puto caso”, vamos que no nos rallamos
los unos a los otros, porque no estamos rallados ni nosotros. Nos contamos el
cómo llegamos y poco más, ya os digo, aquí nada duele y se agradece. Lo que si
os digo es que, aunque, obvio, no conozco a todos, hay muchas caras que no he
visto por estos lares, cosa que gusta, no sé dónde los mandan, sé de buena
tinta que no hay infierno, pero igual otro distrito… Y es eso, aunque aquí no
hay clases, ni nada parecido, no me hubiese molado compartir terraza con ciertos
señores bajitos de bigotes perfilados.
Pues
eso,qué queréis que os diga,que mola eso de tener una tarde de poesía con
Lorca, Salinas, Garcilaso, Hernández, Lope de Vega, ahí todos juntos; mezclando
estilos y épocas, o que de buenas a primeras
se unan, en riguroso directo, Cohen, Bowie, Mercury, Morrison, Cobain… O ver a mi adorada Audrey en
pleno rodaje… Porque sí, aquí seguimos conservando nuestras habilidades, dones,
hobbies… Os podéis imaginar que podría pasarme horas contado la cantidad de
cosas chulas que aquí se ven y se viven… Pero no voy a ser tan puñetera…
Bueno,
ahora que os he puesto en situación, voy al grano y os contaré lo que estamos
viviendo aquí, ahora, porque si, aquí también hemos notado los efectos de esa
pandemia que os azota allí abajo, aquí también están siendo unos días raros,
duros, los que llegan pues… Sí para mí ya os dije que al principio fue
complicado, para los que están viniendo pues… Yo, que tanto me quejé de aquella
sala del tanatorio… Ahora lo veo de otro modo… La parte buena es eso, que a los
pocos días empiezan a sentir los efectos de este “paraíso”…Aun así, muchos, observan desde aquí arriba,
La Tierra, con la mirada perdida y… Es duro, mucho, hasta para los que ya habíamos
aprendido a “no sentir”.
Pero
bueno, los que me conocéis ya sabéis que a mí siempre me ha gustado tomarme las
cosas con un poco de humor, porque no sé, era mi forma de sobrellevar la vida,
la mortal y esta de ahora.Y la verdad
es que hay cosas que vistas desde aquí pues… Lo primero que me llamó la
atención fue como de pronto los balcones de la gente empezaron a soltar ruido,
y no, no me refiero a los aplausos, esos eran bonitos, era lo que venía
después… Vamos Clío, si tú me llegas a torturar a mí de esa forma, te aseguro
que aquí no estás… Anda la que dieron con el Resistiré, que eso, en un primer
momento moló e incluso aquí mi amiga la mosca empezó a silbarla, pero a la tercera vez, del palpi que le di, ni
la primera nota volvió a soltar… Pues eso, que pesadilla acabó siendo la canción,
venga versiones, que no han cobrado los del Dúo Dinámico más derechos de autor
en toda su carrera, eso fijo… Continuó la historia con el Sobreviviré, la que
no hubiese sobrevivido hubiese sido yo, vamos clarísimo lo tengo… Bueno y ya lo
de las discotecas balcón, la hostia, pero vamos a ver, hombres de dios, no
tiene la gente suficiente con estar metida en casa, para que llegues tú a dar
por culo con Juan Magán y Cia, pero qué es eso, una pandemia de covid o un congreso
de DJs frustrados… Bueno y lo del papel higiénico, eso, eso fue la leche, ver
los supermercados abarrotados y la gente saliendo con diez paquetes de doce
rollos. Señores, un poquito de por favor. Clío me miraba en busca de alguna
explicación, yo no encontraba ninguna, sigo sin hacerlo en serio (ahora es
cuando os vais a ir por patas al tratar de entrar en la ropa de verano)… Lo que
sí pensaba es que, con el paso de los años, algún abuelo le contaría a su
nieto… Yo, yo sí que luché, yo sobreviví a la pandemia del 2020 con cinco
rollos y no sabes cómo fue aquello. No sabes nada de la vida, ni toallitas húmedas
necesité, con sólo cinco rollos vencí al bicho. Hubo muchos con mejores armas,
mejor equipados, con las despensas llenas, pero tú abuelo fue la resistencia… Y
hablando de “resistencia” ¡¡ay, madre!!
Lo del himno, el crespón y las banderitas, joder, eso ya no sabemos por dónde cogerlo,
hasta Clío se pone a tararear el Bella ciao y La internacional para evitar el
vomito que nos produce ese otro ruido… Y mira que nosotras seguimos comiendo lo
normal, no cómo allí abajo, que se ve que del aburrimiento pues ale, todos a
zampar como si no hubiese un mañana, que vale que igual no, pero… Y si no hemos
hecho la compra, ale, a hacer bizcochos y pan, ahora todo el mundo tiene complejo
de pastelero y panadero… Y mira, es que se ve cada cosa que… Criatura esa miga
no esponja ni con tres litros de salsa marinera, no vayas a morderlo que los
dentistas están cerrados y el empaste no te va a aguantar, que te lo digo yo… Y
a los que les ha dado por buscar nuevos hobbies, a ver chiquillo, tú no has
dibujado bien en tu vida, qué piensas, que a ti en vez de tos, como síntoma, lo
que te va a dar es la mano de Picasso, claro, claro y a esa otra la voz de la
Jurado… Si es de cajón, de primero de pandemia, vamos… Anda y dejad de dar por
culo, que es eso, la gente está metida en casa y tú la guitarra en tres días no
vas a aprender a tocarla ni de coña… Aunque en realidad como la otra inmensa mayoría
ha decidió pintar paredes, hacer reformas o limpiar pues… Vamos me pilla a mí
una de esas y me voy a poner yo a eso, a hacer el tonto y cansarme, LOS COJONES…Dormir, comer, series, libros… Porque de lo
otro, de haber podido, también, pero… Mucho me temo que me hubiese pillado
sola… Pero vamos que no hubiese ganado para pilas o hubiese quemado el
cargador… Yo de seguro hubiese adoptado la vida de mis gatos… Pero bueno, allá cada uno con su confinamiento… Yo lo de limpiar lo hubiese dejado para la fase
uno u dos, que si no me equivoco en esas ya pueden venir a tu casa, ese es el momento
de fingir y limpiar… Lo de moldear o mezclar harinas, ni por esas…
Hablando
de fases, la mañana en que se levantó el veto, y ya os dejaron salir a la calle,
Clío y yo pillamos varios paquetes de patatas, aceitunas, chicharrones y
cerveza… Joder, que risas al ver a tanta peña oxidada, ya no solo por la
cuarentena, sino porque en su puñetera vida había hecho deporte y, ahí estaban,
queriendo fingir ser corredores de fondo… Venga, todos en mallas fosforito a
hacer el gamba… O los de, yo no sé ni pedalear, pero este año entreno para el
Tour… Se agotó el papel higiénico, la levadura, las mascarillas… Farmacias del
mundo, haced acopio de Voltarén y Réflex, en serio os lo digo… De haber estado
yo ahí, de milagro hubiese salido a pasear un día… Lo reconozco, yo creo que lo
hubiese llevado bien, hubiese echado de menos a los míos, pero lo de no salir,
estar a mi bola, la soledad… La verdad, yo lo veo… Ventajas de haber sido un
poco rarita de siempre. A mí me hubiese costado lo otro, lo de volver a “la nueva
normalidad”, que la llaman. Vamos, si aquí estoy más o menos así y estoy en la
gloria… Porque además yo lo de tener que llevar mascarilla, pufff, con las gafas…
A ver cómo… Que seguro sacaban mil trucos, pero… Yo me imagino y… Por la calle,
sin las gafas, yo con el tapabocas, mi caraja, mi despiste, la gente con medía
cara oculta, así como la luna… Si ya no os veía antes, con ese panorama…Vamos que me hubiese cruzado con el amor de mi
vida y ni llevando el luminoso de Tío Pepe en el pecho me cosco… Pero vamos,
que yo lo de ligar y tal ya lo llevaba regular de antes… Ahora ya me contaréis
vosotros… Como van diciendo, ni el lenguaje de los abanicos supera al de la mascarilla,
la pantalla y los guantes… Si tienes que mantener distancia de seguridad con la
gente que no convives, cuéntame cómo vas a follar a dos metros de otro, que
igual ni conoces o te topaste con él anteayer por Tinder… Cuanto nude suelto,
cuanta muñeca dislocada… Es que se os complica la cosa ennn, el que avisa… Eso sí, igual los ha habido que en esta cuarentena
han echado de menos a esa personita e incluso han pensado: Debí haber actuado,
la vida nos ha demostrado que… A esos, a esos les digo que corran, que ahora ya
en fase 1 podéis visitar, que no tengáis miedo, que llaméis a la puerta de esa
persona, que seguro estará en casa (o ya sería mala suerte) y sin miedo le cantéis:
Contamíname… Sí, sigo siendo una moñas, es lo que hay…Sí, después del coñazo del Resistiré tienen
que venir los Contamíname, es lo suyo… O el Dame veneno o el Poison… Hay
canciones de todos los géneros que seguro os ayudan a declamar vuestro amor en
estos tiempos, el amor en los tiempos del coronavirus… Y juntos, pues como en
Casablanca, el mundo se derrumbará y vosotros igual os contagiáis, pero
también os enamoraréis… Ainsss, yo lo veo, de punta tengo los vellos…
En
fin que, a pesar de lo jodido, el veros salvar el mundo tirados en el sofá, en
pijama, sin peinar y comiendo pistachos y chocolate ha sido curioso… Ahora parece
que el bicho va reculando, pero os queda un arduo trabajo, no lo tiréis por el
sumidero del lavabo, seguid siendo conscientes de que habéis ganado una
batalla, que no la guerra… Os lo digo en serio, a los de aquí no nos gustaría
volver a tener esa triste llegada de nuevos compañeros, es muy posible que a
esos que ahora han descubierto los productos de Magefesa no los veamos por
aquí, pero, es eso, ahora no sólo es el amor el que está en el aire y… Esto sí
es realmente letal y no entiende… Y ese garbanzo negro, con su ollita y su
cuchara de plata, jode el potaje… Aquí no pasarán, pero vosotros me entendéis,
a las barricadas, a seguir luchando… No bajéis la guardia, que es trabajo de todos,
no sólo de los de arriba… Nosotros no, ennn, me refiero a esos de los sillones,
no liaros…
Clío
y yo os seguiremos vigilando desde aquí… Resistiréis…